Y si tengo que decir cómo me siento voy a escribir hasta cansarme... Y lo retomaré cuando junte las fuerzas de volver a encontrarme con mis propios relatos...Los pequeños y grandes eslabones de mi cadena, esa que me está arrastrando por los aires y contra el suelo todo el tiempo.
El hecho de decir que me encuentro harta de las contradicciones es infinito. No puedo llegar a un punto en cuestión porque me desvío en otros, y en otros, y así sucesivamente hasta que me agobio y no quiero saber más nada.
No sé qué mierda hago acá. No me importa que me crean loca o desequilibrada, porque todos somos unos discapacitados emocionales: a todos nos hicieron mierda y también hicimos mierda contra otros y no nos importó más que nuestro propio ego. POR ALGO LO ESCRIBO, Y ME LO DIGO SIEMPRE que me siento víctima o victimaria de una situación. En este puto punto ya no sirve buscar culpables y víctimas, todos fuimos vulnerables seres y depredadores furtivos carentes de coherencia.
La incoherencia de todo. Me resigna y me repugna la vida. Nada tiene sentido... O muy pocas cosas. Pero tampoco me voy a refugiar en esas pocas cosas porque viviría en un cubo y me siento demasiado libre en estos momentos como para enjaularme. AUNQUE ME CONTRADIGO PORQUE ESO ES LO QUE HAGO. Encerrarme en cuatro paredes y suspirar. PUTEAR, trabajar en mi casa también, pero eternamente suspirar.
No quería llegar a sentirme así, jamás me creí débil pero la conciencia de la misma inconsciencia te lleva a entender que no sos más que un átomo en este infinito espacio.
Pero tampoco voy a salir a la calle para que me agarre un ataque de angustia. Mirá vos, ¿quién iba a decir que la delincuente de Priscila iba a sufrir ataques de pánico?
LA LOCURA TE LLEVA A ENLOQUECER.
Y no me arrepiento para nada, pero si me ha pesado mucho esfuerzo, broncas e irremediables lágrimas. De todos modos sigo acá, sentada escribiendo en un teclado, muriéndome de calor y no queriendo pensar más.
Pero tu mente te desafía siempre, te dice, dale que sabés que podés encontrarle la vuelta.
A la incoherencia ¿?
NAH.
Tampoco sigas siendo una pelotuda. Basta. Y eso que toda mi vida me dijeron, "no te enrosques, dejá que todo fluya". Igual quiero que sepan que seguí su consejito divino, y ahora estoy cómo estoy. Pero el problema es mío porque yo lo implementé mal, el otro sólo quiso advertirme. Prevenirme, rescatarme, aconsejarme, guiarme, llamalo como quieras. O torturarme un poco más también. Porque si sabía lo que vendría después capaz que tendría que haberse callado.
Si dejás que todo fluya te dejás estar y dejás que todo pase.
Nada pasa.
Centrate.
Cerrá tus ojos.
Respirá y fijate cuánto vas a sentirte como yo, cuánto te vas a contradecir y llegar al punto de decir: VÁYANSE A LA MIERDA. Yo no soy de acá, ni de allá, ni de ningún lado. Creo que soy de mi interior, porque nadie será lo mejor y lo peor de mi que haya sido en esta vida.
Y ahí es cuando te sentís especial, cuando te sentís que valés la pena y resurge el positivismo, pensar que algo podría salir mejor y que tu vida va a ser de lo más KUL. Y lo escribo así porque es KULERA.
Pero acá estoy, me hizo bastante guerrerita sino no hubiese pasado por nada ni estaría donde estoy ahora, otra vez escribiendo lo que me pasa.
Pero ese es el precio de la libertad, y si con mi vida lo tengo que pagar, ya me estoy entregando. PORQUE ESTOY ENTREGADA. A NADA. A MI. A USTEDES, por débil, por valiente, por no sé, por ser una Priscila. Pero hoy no puedo ser más que esto y revolcarme en mis tormentos, que son todas esas preguntas que nunca nadie me va a contestar.
A veces sobran las palabras...
Y también las explicaciones... ME RETRUCA MI CABEZA.
Para qué voy a explicarme si el otro va a querer seguir pensando su mierdita. Rebalsen de caca hasta el techo señores, yo me limpio, me cansé de hundirme en la mierda con todos. Porque oliendo lo fétido nunca vamos a recapacitar de la pureza del oxígeno.
Y ahíiiiiii me detengo: OXÍGENO, palabra clave de mi día, lo que nos falta a todos por los 35 º, lo que me falta a mi, en sí lo que nos faltaba a todos.
No sé dónde estará mi oxígeno porque ya les dije que no soy de acá, y nadie va a ser como yo. En una pileta, en un pizarrón, en una montaña con mi mochila, en ésta hermosa casa que me rompí la vida por tener, en esta vida llena de preguntas que nunca me voy a poder responder..............................................................
Y VOS. RESONANDO CUAL RELOJ EN MI CEREBRO. Y en mi pecho, aunque anestesiado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario